Ciudad del Cabo


Suerte

De los 15 años y de la revuelta
que no me queda más que decir no continuamente.
Suerte poder esconder las maldiciones
para lanzarlas hoy aquí a un año
de que llegue la televisión terrestre y no tengamos
el adaptador. A algo más de un mes para el otoño.

Domarse, no hacer carrera de los pasos, contener
al mismo demonio que habita en las esfinges.
Apartar las manos de todo aquello que no pueda arrojarse
y pararse a escudriñar el laberinto.
La cosa está en desbocar la vehemencia
cuando ya asome la baba y tenga los ojos vueltos
pues antes todo serán sonrisas y gestos razonables.
Más importante que escoger las malas compañías
es elegir a tiempo a los buenos enemigos.

La cosa está en calcular
el punto de rotura de todas las tensiones
para tejer la única palabra que puede tener sentido:

Ellos.

Y entonces decidir, si ellos sois vosotros
o realmente son quienes han empapado de barro vuestro traje]
con sus ruedas.

Si sois vosotros quienes andáis cerrando con llave los sótanos]
o soy yo que empiezo a oler vuestros diarios.

CASUS BELLI


Al ver elevarse la línea
que antes protegía a su especie
los cangrejos
empiezan a nutrir su ceguera.

Es cuando se cierne el agua hirviendo
y pierden su valor las prórrogas.
Es el preciso instante.

BRAILLE


si te vierten su agua si derraman
por ti su llanto si pesas
en su haber igual que una tormenta
es que aún no has despertado

recuerda que ya nadie hunde
sus manos en la tierra por nosotros
para tocar un pulso estático
apréndete que hasta las piedras
adiestran su mirada
hacia el latido
sabrás que el oficio de huir y topar
con la raíz final es un lapso
tan breve como un insulto
nada que ver con el delirio
de vivir con la yema de los dedos
de haber vivido
y luego ser trasluz

no te dejes ocultar
por el poder de las cosas que nos crecen
averigua
que a sólo dos centímetros del suelo
ya podemos hacer lluvia
haz girar
lo que llamamos lugar inevitable
hacia ese lago de quimera
que tiene la forma de tus días
construye tu maravilla y lánzala
lejos del escombro sobre todo
evita no desear nada
para evitar contar las horas

y si te ves en el aprieto
de verte recordado con dolor pellízcales
muéveles ligeramente deja caer
el palo de una escoba hazte sentir
desordénales el pelo

que sepan
que tú ya estás despierto