Ciudad del Cabo


Suerte

De los 15 años y de la revuelta
que no me queda más que decir no continuamente.
Suerte poder esconder las maldiciones
para lanzarlas hoy aquí a un año
de que llegue la televisión terrestre y no tengamos
el adaptador. A algo más de un mes para el otoño.

Domarse, no hacer carrera de los pasos, contener
al mismo demonio que habita en las esfinges.
Apartar las manos de todo aquello que no pueda arrojarse
y pararse a escudriñar el laberinto.
La cosa está en desbocar la vehemencia
cuando ya asome la baba y tenga los ojos vueltos
pues antes todo serán sonrisas y gestos razonables.
Más importante que escoger las malas compañías
es elegir a tiempo a los buenos enemigos.

La cosa está en calcular
el punto de rotura de todas las tensiones
para tejer la única palabra que puede tener sentido:

Ellos.

Y entonces decidir, si ellos sois vosotros
o realmente son quienes han empapado de barro vuestro traje]
con sus ruedas.

Si sois vosotros quienes andáis cerrando con llave los sótanos]
o soy yo que empiezo a oler vuestros diarios.