Los mayordomos

Football de Spy, desde Rebel:art

Pero yo sólo era el chófer. No tenía nada que ver con ese asunto. Conducía hacia Portbou y luego regresaría a mi casa. Poco más. No se les pide mucho a los mayordomos en las novelas: que sean testigos y sirvan las copas, que mantengan el tipo durante las tormentas. Luego, si les ocurre algo, a quién le importa. ¿Verdad?
(Y sin embargo sueñan frecuentemente con una muerte indiscreta, entre copa y copa, cómplice de las vastedades...)

Extracto de "Vendetta", del (cada vez mejor) blog de Víctor Balcells, una de las pocas cosas que el semisótano aprecia de corazón. A la salud del bueno de Víctor.