Artehurbano09

El 19 de septiembre en Huesca sucederá la segunda edición de Artehurbano, que contará con la participación de A79, Ana Botella, Andrea Btoy, Budi, Burton, Chikita, Danjer, Difusor, Dos Jotas, E 1000 ink, Fragil, Full, Gave, chaLo moca, Ido, Isaac M., Jerome, Kidchalao, La editorial, La Pluma Eléctrik, Lauro Samblas, Lluku, Le Desert, Nanmog, Neozoon, Otica, Peroo, Rallito X, Raúl Cabello, Ruina, Sam 86, Sarolo, Sergio Muro, Sr. Gripe, Txemy y el tipo de La soga al cielo. Casi nadie. Todos los links aquí.

Elemental de los odiadores


El fabuloso poema en prosa Elemental de los odiadores -mi lucha contra los alistanos I- de Víctor Manuel Pérez Mateos, el hombre que siempre estuvo ahí. La promesa de las letras de un país vendido:

Homenaje a Diego Jesús Jiménez,

Bear Grylls y María García Pérez

…los encantos dudosos y los raros equívocos

que a menudo acarrean

las amistades muy continüadas.

Luis Alfonso Díez

Llegaré tarde, una perra me lleva en la boca; vete sacando nuestros manteles vacíos bordados con los cabellos de Inés, te mereces un año definitivo -el arte lucha por posponer nuestros gustos verdaderos-. Lo bonito no es que los niños se salven.

Lo bonito es que ya no consigues colarte en los sonidos de tu cabeza repleta de comida, asi que deja de ser tú mismo, mata a quien te dé la gana: la perplejidad conduce a los estados de vencer bajo las estrellas, y no hay llamada útil, ni enemigo perfecto. Con una carretera de doble sentido se pueden hacer muchas cosas; volver, por ejemplo, con una hija mía, adoptada, oriental, miserable (paredes que no olvidaré cuando me empalen en Tijuana) mientras bordean, benditos, esta sagaz prisa. Cada poeta joven se sabe el mejor, y acierta. Tendrás mucho trabajo, y no lo podrás probar. Además, entre nosotros, pocas veces te corriste con franqueza y tu prima segunda la chupa regular.

Las ganas de complicarse la vida vienen de la victoria más exacta, y si te saciaras escribiéndolo es que nunca mereció la pena, sería sólo la tentación de una infamia correcta. Sólo una te dirá: podrás beber a mi lado, incansablemente.

Esa tampoco.

Llegarán tarde los diarios de tremendas y ajustadas definiciones, de renacuaja demencia. Siempre desconozco a las visitas porque deforman mi sangre pendiente, pero qué labor para el lenguaje, cuando vuelvas tú dejando de ser un depravado superficialmente: eres el resumen perfecto, y no lo aceptabas. Usa los textos para morir de canto, y, apunta esto: para burlar la justicia poética, la salvación está en el desprecio a muchachas estupendas. No olvides que el Sol es el único asunto privado de cada uno. Es lo que deben encontrar los hombres de ti -mis apuntes súbitos-, una despedida a lo grande.

Hoy ha acabado Jim de violarnos (mentes donde reverbero para cegarles con su derrota). ¿Acaso, colocaste tú, palabras, un mediodía recién expulsado de clase, tumbado, escuchando las sirenas que se aproximaban, aburrido, observando desde aquel coche dado la vuelta en el carril opuesto de la interestatal, soñando con una juventud sin labor, salvada por parrafadas ilegibles: máscaras de órbitas antigüas caídas en el reino de la percepción que devasta? -yo desplomo a los jugadores, siempre-. Recorrí tu imaginación, pero el bienestar del que sé llenarme… Enséñame a querer a los ancianos, pudriéndote; ahora somos libios; y no, no más se amó al astuto. Si esto fue mera vigilancia, es que ahora recorres una prevención, no tu alma, pero será una forma prometedora de largarte ( invicto para tus adentros). Siempre supiste amanecer en páginas incómodas. El fruto de los amigos zumba en las palabras, y se llama carga cerrada, grácil tiroteo.

Sí, yo coso a los cazadores, pero ¿cuál gesto de mi suma es la manía de los árboles? “Lo que debías escribir, lo contabas; querías escribir y ser temido –respetado-, cuando creíste que ya no tenías nada que ocultar, empezó el desastre y la poesía. Sí, te agradó, pero no soportaste sus miradas claudicantes, y gachas. Antes de amanecer, les devolverías la alegría, inventándote todas las bajezas tuyas que fueran necesarias, o una muy gorda, la que te hundiera. A las seis y pico te vino a buscar tu padre (te caíste delante suya)”. No olvides que tú viste a tu padre, en el panteón de la familia, coger a su padre muerto, en alto, mientras se le caían los huesos por el hueco de los pantalones.

(Explicación:) Traspasar la soberbia hasta el copón de veintisiete frases que le sirvieran para no volver jamás al pueblo: cárcel, siete esposas, coqueteos con la electrónica… Esta es la modestia, y no la filigrana; la filigrana, y no la conquista. Es la conquista. La mejor carne, y no estás lejos.

No digo más; yo, por las tardes,

era Pantani.